¡Paracaidismo! – Salto Bautismo en Lobos, Argentina

Día lunes, estadía en Buenos Aires extendida, o lo hacíamos ese día, o el sueño del salto en paracaídas tendría que postergarse.

Una vez más, retomamos la odisea de intentar comunicarnos con los aeródromos, en este caso con el de Lobos.

En el aeródromo de Lobos se encuentra el C.E.P.A. (Club Escuela de Paracaidistas Argentinos).

Según la información que nos habían dado, es el principal lugar de salto en paracaídas en Argentina, con más años, experiencia y seguridad.

Intentamos durante un buen rato comunicarnos a diferentes números que teníamos, y nada.

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Ya estábamos cerca del medio día y mis esperanzas de saltar estaban desapareciendo.

Era el último aeródromo que nos quedaba en Buenos Aires, si no conseguíamos en este, era el fin. Ir a otra provincia estaba fuera de presupuesto, tiempo, y reserva.

Finalmente, Ailin consiguió hablar con una de las administradoras del aeródromo en capital, la cual dijo que seguramente estarían saltando por eso no nos atendía nadie en el aeródromo, y que iban a estar saltando hasta que cayera la noche.

También dijo que no hacían reserva, que era por orden de llegada y explicó cómo llegar.

Cómo ir de Buenos Aires a Lobos

Ya era medio día y teníamos un largo viaje hasta Lobos y corríamos el riesgo de llegar y no conseguir lugar, pero decidimos intentarlo.

Lobos esta a poco más de 100 km de Buenos Aires Capital, y la forma más rápida de llegar es ir hasta la Plaza del Congreso, donde se encuentra una empresa llamada Lobos Bus, la cual te lleva a Lobos en unas combis que salen cada una hora.

Puedes consultar precios y horarios en su sitio web.

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La combi nos dejaba en el centro de Lobos y ahí teníamos que tomarnos un remis hasta el aeródromo, a 15 min desde Lobos. No recuerdo cuanto nos cobró el remis, pero fue muy barato.

Así que salimos para la Plaza del Congreso a tomarnos una de esas combis.

Teníamos que tomarnos si o si la que salía 13:30 ya que si no se nos haría muy tarde y conseguir lugar ya sería prácticamente imposible porque teníamos más de una hora y media de viaje hasta el aeródromo de Lobos.

Más Problemas…

A las 13:25 estábamos en la Plaza, pero tuvimos otro problema que no nos habíamos dado cuenta…

La plaza es enorme y no teníamos la dirección de la empresa de las combis, por lo que se podrán imaginar que la combi que no podíamos perder, la perdimos.

Recuerden el año, Wi-Fi, 3G, 4G, o no existían, o era complicado conseguir conexión para buscar info en Google.

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Plaza del Congreso, Capital Federal, Argentina

La próxima salía 14:30, más todo el viaje, llegaríamos pasadas las 16:00 hs al aeródromo y los saltos terminaban a las 18:00, por lo que mis esperanzas de poder conseguir lugar se fueron.

Pero no daba para desistir, ya estábamos ahí, habíamos pasados tres días tratando de conseguir lugar, había que seguir intentando.

Ailin fue a un locutorio a tratar de comunicarse con el aeródromo para saber si aún había lugar, y yo salí a buscar la empresa de transporte.

Finalmente preguntando encontré la empresa a unas dos cuadras de la plaza y Ailin había logrado hablar con el aeródromo.

Rumbo a Lobos

Le dijeron que habían 16 personas para saltar y que iban a estar saltando hasta el anochecer, lugar había, pero como no reservaban podía llegar alguien antes que nosotros y no dejar más lugares disponibles.

Compramos los pasajes y unas empanadas para el camino.

Y aquí se nos presentaba otro problema que no le dimos mucha importancia, nuevamente culpa del desgraciado fin de semana largo; no había lugar en las combis para volvernos.

La única era tener suerte que faltara gente o tomarnos un ómnibus hasta Liniers y luego tren y subte hasta el Hostel, pero eso eran como 6 o 7 horas de viaje y yo tenía pasaje de Buquebus a las 23:59.

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Laguna de Lobos, Provincia de Buenos Aires, Argentina

No le dimos importancia al regreso y emprendimos el viaje en la combi.

Muy puntual y cómoda. Un servicio serio y recomendado.

Llegamos a Lobos el cual no pudimos recorrer ya que queríamos llegar al aeródromo lo antes posible, una ciudad chica y parece tranquila, y su mayor atractivo es la laguna de Lobos a 15 km.

Apenas nos bajamos de la combi, nos tomamos un remis hasta el aeródromo, y por fin, después de 15 min en el remis llegamos al lugar clave. 

Aeródromo de Lobos

Nos bajamos del remis, fuimos a la administración con un poco de esperanza que nos dijeran que sí.

Preguntamos, yo con unos nervios enormes, hasta que escuché un ¡SÍ! Los últimos dos saltos del día, para nosotros 🙂

Pagamos, respiramos, sonreímos, firmamos y nos sentamos en las mesas que había afuera para descansar y que nos cayera la ficha de que por fin estábamos ahí.

Nuestra avioneta

Pero aún no había que cantar victoria.

Éramos los últimos de la lista, podían pasar un montón de cosas, se podía romper el avión, empeorar el tiempo, en fin, nos podía agarrar la noche y suspenderse nuestro salto en paracaídas, así que todavía no estaba aliviado.

Nos dijeron que nuestro turno demoraría unas dos horas, por lo que aprovechamos para descansar de todo lo que habíamos hecho para llegar hasta ahí, comer las empanadas que sobraron, recorrer los hangares y ver los primeros paracaidistas…

Y no sé Ailin, pero yo cuando vi a los primeros dos paracaidistas volando que pasaron por arriba de nosotros, pensé que se daban de lleno contra el piso, al verlos venir tan rápido y en el ángulo que se ponen era la impresión que daba, y la verdad no me gustó mucho.

Los hangares del aeródromo de Lobos

El día estaba muy lindo, el cielo totalmente despejado, por lo que pasamos un buen rato disfrutando del día mientras esperábamos nuestro turno, y ni que hablar que eran las condiciones ideales para saltar ya que se vería todo, no había ni una nube.

¡Había Llegado la Hora!

Allá cerca de las 18:00 con el sol cayendo, aparece uno de los paracaidistas (el piloto Pino) y nos pregunta.. “¿Ustedes son Ailin y Andrés?”

Sí, había llegado la hora, nos tocaba, ¡por fin!

Ya lo único que podía impedir el salto era que alguno se arrepintiera a último momento… creo que Ailin ni se le paso por la cabeza, pero yo… mmmm estaba dudando jajaja

En realidad, mientras me ponían el arnés y nos daban las explicaciones de cómo salir del avión, las señas y que hacer durante el salto, estaba completamente tranquilo, sin nervios, sin miedo, normal, y sin noción de lo que estaba por hacer.

En la Avioneta

¡Y allá vamos! Todo pronto, equipo colocado, avión encendido, todos arriba y salimos.

La avioneta, que por cierto era bastante incómoda e íbamos todos apretados, se posicionó para despegar.

En la avioneta

Y cuando empezó acelerar y levantar vuelo las dudas empezaron a dar vueltas por mi cabeza, y cuanto más subíamos y más chiquito se veía todo, más ganas de volver me daban jeje

¡Pero no! No iba a desistir (o por lo menos no antes que Ailin xD).

Esa avioneta no daba mucha seguridad, en el aire y a esa altura no éramos nada. Estuvimos unos 20 minutos para alcanzar el punto del salto, los 3.000 metros.

Esos 20 minutos fueron tranquilos y muy buenos, en el cual apreciamos la belleza que eran los paisajes a medida que íbamos ganando altura, pero también la ansiedad era mucha.

Hasta que finalmente el instructor que iba conmigo grita “Puertaaaaa…” y se abre la puerta del avión (¡yo al lado!).

Por saltar

Y ahí entra el viento.

El ruido que hacia al entrar era muy fuerte, y sumando eso a que se veía todo muy chiquiiiiito abajo, hacia que la adrenalina empezara a subir.

Como habíamos hecho en la práctica…

Manos en el pecho, primero sacaba una pierna, dejaba salir al camarógrafo para que se colgara del costado del avión, salía con la otra pierna y esperaba, esperaba el momento que había deseado por añosss 🙂

Respirar Hondo y… Salto en Paracaídas

Mi mirada totalmente fija mirando hacia abajo, asombrado con lo que veía, y todavía sin poder creer que estaba a punto de saltar… y por fin… ¡¡¡CAÍDA LIBREEE!!!!!

¡Desde 3.000 metros de altura, cayendo a cerca de 200 km por hora durante 30 segundos!

¡Una Aventura Inolvidable!

Pero no se terminaba, aún había que llegar al piso.

En el momento que caemos del avión, fue como que me quedé sin respiración, ni siquiera podía gritar, el golpe de adrenalina fue fabuloso, la sensación es inexplicable, pero es lo mejor que he sentido en mi vida.

Algo que solamente viviéndolo para entenderlo.

Pocos segundos después fue como que por fin, por fin me caía la ficha de que estaba volando (sí, soy cabeza dura).

Sueño cumplido

Cuando reaccioné y me volvió la voz lo primero que dije, y que jamás voy a olvidar, fue “¡quee bueeeno que esta estoooo!”, no fue celebre, pero fue lo que me salió en ese momento y como lo disfruté.

Enseguida veo al camarógrafo y saludo a la cámara, siempre disfrutando al máximo ese flash de 30 segundos en el que caímos 1.500 metros.

Planeando

Y a los 1.500 metros del suelo, se abrió el paracaídas.

Todo una sensación rara, primero el ruido al salir de adentro de la mochila, luego ese tirón hacia arriba, y luego el estabilizarse.

Al ser la primera vez, no conocía esas sensaciones por lo que no sabía que estaba pasando, si estaba todo bien o si algo había salido mal, hasta que el instructor me dice “se terminó, esta pronto, ya puedes sacarte los lentes”.

Girando en el aire

Al abrirse el paracaídas terminó la caída libre, terminó el ruido fuerte del viento, terminó el viento en la cara, pasamos de un estado de adrenalina pura, a una paz total, bajando en paracaídas lentamente, conversando y disfrutando del paisaje que era fantástico.

A lo lejos podía ver el otro paracaídas donde venia Ailin que había saltado enseguida que salí del avión.

Desde arriba, se podía ver la ciudad de Lobos y la famosa laguna de Lobos, y el aeródromo que parecía de juguete.

Todo desde allá arriba, autos, carreteras, casas, ríos, etc, parecían una hermosa y gigante maqueta.

Planeando

La sensación de vacío, de no tener nada debajo de los pies era lo único que me molestaba, pero la paz de ahí arriba es indescriptible, volando como un pájaro, libertad absoluta.

Además, pude manejar por un par de minutos el paracaídas, que fue lo que me hizo superar esa sensación fea de vacío.

El piso se acercaba, sobrevolamos el aeródromo y tocaba aterrizar.

El instructor me dice, levanta las rodillas, y yo queriendo hacerme el canchero apoyé las piernas para caer parado y terminé en el piso.

Pero nada, todo bien, saludando al instructor y al camarógrafo, bajando los niveles de adrenalina y aún disfrutando de lo que habíamos hecho, de otro sueño cumplido.

Con el instructor Pino justo finalizado el salto en paracaídas

Con el instructor Pino justo finalizado el salto en paracaídas

Volviendo a Capital Federal

Esperamos un rato donde nos entregaron el CD con la filmación y las fotos, y ahora tocaba volver.

Como te había comentado más arriba, la única forma de volver a Buenos Aires era en ómnibus hasta Liniers, y desde ahí tren hasta el hostel, pero eso eran más de 6 horas.

Ya eran casi las 20:00 y mi ferry salía a las 23:59.

Pero la “suerte” que se había tomado unas vacaciones en los días anteriores, había regresado.

Habíamos logrado conseguir lugar, habíamos hecho el salto en paracaídas, y ahora, el instructor que saltó conmigo nos ofreció a llevarnos hasta el hostel si le pagábamos el combustible, por lo que no dudamos y dijimos sí.

Certificado Salto Bautismo

Salto en Paracaídas cumplido

En el viaje Pino nos contó que él estaba al lado de la persona que habló con Ailin por teléfono cuando le dijo que habían 16 personas para saltar pero que lugar había y que si queríamos que probáramos ir a ver si conseguíamos lugar.

Y que cuando cortó, Pino le dijo “¿Cómo le vas a decir a esos chicos que vengan? Viniendo de Buenos Aires a esta hora no van a conseguir lugar”.

Y bueno, ¡lo conseguimos! 🙂

En poco más de una hora ya estábamos en el hostel con nuestros certificados de “Salto Bautismo” expedidos por el Club Escuela de Paracaidistas Argentinos.

Un fin de semana agitado, pero divertido, lindas experiencias, más deportes extremos, sueño cumplido, muchas cosas aprendidas, nuevos amigos, nuevos lugares, una experiencia inolvidable.

¡Otro sueño cumplido!

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4 Responses to ¡Paracaidismo! – Salto Bautismo en Lobos, Argentina

  1. Noelia Abril 6, 2014 at 21:08 #

    Hola, mandenme dìas, horarios y precio por favor. Muchas gracias. Saludos

    • Andrés Vögler Abril 8, 2014 at 16:29 #

      Hola Noelia,
      Para esa info consulta directamente con el aeródromo.
      Saludos!

  2. vanina Septiembre 5, 2016 at 18:23 #

    Hola, Quisiera el precio y horarios de caida libre. gracias

    • Andrés Vögler Septiembre 23, 2016 at 11:37 #

      Hola Vanina,

      Nosotros no organizamos saltos en paracaídas.

      Saludos

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