Bitacora 10, Día 5-6, Lagunas de Colores, Bolivia

Lagunas de colores!!

Tempranito no mas, nos despertaron, desayunamos antes del amanecer con un frío insoportable y nos despedimos de Colchani.
Dimos una rápida pasada por Uyuni para cambiar de cocinera y emprendimos viaje hacia lo que llaman la pre cordillera en el altiplano andino.

Nuestro destino final del día era la Laguna Colorada, pero antes visitaríamos varios lugares más.

En el camino pasamos por varios pueblos, muy chicos y en el medio de la nada, alrededor, solo un paisaje desértico.

Después de algunas horas de viaje, paramos a descansar y comer en un pueblo llamado San Cristóbal. Es un punto estratégico, en el, paran a descansar todas las excursiones.

Tiene un pequeño mercado donde se puede desayunar y algunos puestos ambulantes a las afueras. Mas allá de eso no tiene nada. Pero es de los pueblos que vi mejor en todos los sentidos. Junto a Uyuni, Tupiza y Villazon creo que son los que están en mejores condiciones en el sur de Bolivia, no para turismo, sino en calidad de vida, y aun así aparenta ser muy mala, así que háganse una idea de la pobreza de esa zona del país.
Este pueblo ha logrado su infraestructura gracias a la minera de cielo abierto que se encuentra ahí, ya que sino no tendría forma de mantenerse.

Estuvimos unos 20 min y seguimos viaje.
Nuestra siguiente parada fue un lugar que no lo tenia en el itinerario, fue una sorpresa, y muy buena. Y también fue el lugar donde me di cuenta que la altura me estaba pasando factura.

Llegamos al Valle de Rocas. Un lugar con bastantes hectáreas de diferentes formaciones rocosas, con volcanes y montañas adornando el paisaje. Un lugar muy bueno y asombroso.

Aquí hicimos una parada de unos 30 min y cometí el error de bajar de la camioneta y salir corriendo a subir una de las formaciones rocosas para tener buenas fotos.. hasta ahí todo bien, nada del otro mundo, el problema es que estaba a 4000 metros de altura. Llegue arriba del lugar que quería y me tuve que arrodillar porque no podía con mis piernas, me quede sin aire y parecía que me iba a desmayar. De ahí en mas tuve que descansar, pase todo el día con un dolor de cabeza fuerte y aprendí la lección… en Bolivia hay que moverse a paso de tortuga!

Ese día empecé a tomar las pastillas de mal de altura que había comprado en Villazon, tomar bastante agua y comer mejor. Pero el dolor de cabeza que si bien fue disminuyendo no desapareció completamente hasta llegar al Lago Titicaca, varios días después, pero ese primer día de dolor fue el peor.

Más allá de ese mal momento, pude disfrutar del Valle de Rocas y sacar fotos muy interesantes.

Luego seguimos el trayecto, viendo montañas, volcanes, lagunas, etc. Ver esos volcanes tan de cerca era algo espectacular. Hicimos algunas paradas, pero nuestro destino era la Laguna Hedionda a la cual llegamos al medio día y nos detuvimos a almorzar.

La laguna Hedionda no podía tener un nombre más descriptivo. El olor es horrible, pero no es muy fuerte así que no complica para nada la visita. Según el guía el olor se debe al azufre. El agua no se puede tomar y solo los flamencos viven en ella.

Una laguna hermosa, llena de flamencos y rodeada de picos nevados, con una paz increíble. Y en ese lugar almorzamos las mejores milanesas de pollo de todo el viaje! jaja Fue el mejor almuerzo de mi vida, no solo por lo mal que venia comiendo y que aquí por fin tuve una comida decente sino por el paisaje y el ambiente que era fabuloso.

Continuamos el viaje y seguimos recorriendo varias lagunas mas, algunas el agua parecía verde, otras de color amarillo y siempre impresionándonos con los volcanes.

Seguimos ganando altura y llegamos al desierto de Siloli a nada mas y nada menos que 5000 metros de altura!!
Es un desierto, así que no hay mucho que decir jaja El viaje siguió en un paisaje totalmente desértico, no había nada de vegetación, nada de vida.

Y así, paseando por el desierto llegamos al famoso Árbol de Piedra.
El Árbol de Piedra no es mas que una formación rocosa en el medio del desierto con forma de Árbol. Es muy interesante verlo. Acá también hicimos una parada de unos 20 min y nos fuimos para la Reserva Eduardo Avaroa.

Pasamos más tiempo arriba de la camioneta que visitando los lugares. Las distancias entre cada punto no eran grandes, pero al ser caminos precarios entre las montañas nos llevaba horas entre un lugar y otro.
Y así llegamos a nuestra última parada del día, antes de llegar al albergue.

Fue la laguna que mas me impresiono y me gusto, y uno de los mejores lugares que visite en este viaje. La Laguna Colorada!
Esta laguna se encuentra en la Reserva Eduardo Avaroa por lo que tuvimos que pagar 150 bs (22 dólares) en un puesto de control cerca de la laguna para poder entrar a la reserva. Tengan cuidado con esto ya que solo aceptan bolivianos, no se puede pagar en dólares.

Con entrada en mano nos adentramos en la reserva. La verdad que estar adentro o fuera de la reserva es lo mismo, no se nota nada diferente. Además de tener un montón de problemas de preservación ambiental que si realmente fuera una reserva no debería tenerlos.
El nombre “Reserva” es mas para el turismo y no para la preservación.
En fin, nos bajamos en la laguna Colorada y realmente el color del agua sorprende. Parecía una enorme piscina de salsa de tomate. No es que el agua dependiendo del estado de tiempo cambie de color, ni que dependiendo de donde la mires, ni que dé la impresión de ser roja, ES REALMENTE ROJA! Impresionante!

Según el guía, Evans, se debe a un tipo de alga que vive aquí.
La imagen del agua con ese color es una de las cosas que aun tengo mas claras en mi memoria.

El viaje hasta ahí es cansador. Se viaja muy incomodo, con frío, tanto polvo que a veces es difícil respirar, el mal de altura, falta de aire… pero créanme que vale la pena!

Cuando terminamos el recorrido por la laguna nos dirigimos hacia el albergue donde pasaríamos la noche a unos 20 min de la laguna.
El albergue era solo eso, pasillos largos llenos de habitaciones y algunas mesas, y lo baños ni pregunten. La energía era con paneles solares por lo que a las 9 de la noche apagaban las luces y a dormir.
Esa noche fue la noche de más frío en todo el viaje. Llego hacer casi 20 grados bajo cero.

En el refugio de la laguna colorada donde conocí a tres compatriotas uruguayas que venían regresando a Uruguay después de recorrer Bolivia.

Antes que cayera la noche me aleje del albergue y pude ver un juego de sombras y luces sobre el valle. A medida que el sol se iba ocultando las sombras de las montañas iban dibujando diferentes formas sobre el valle. Un atardecer diferente.

A pesar que mi cabeza no me dejaba en paz, el día estuvo muy bueno, visitando el valle de rocas, la laguna colorada, el árbol de piedra y los volcanes con sus picos nevados.

Después de un día lleno de novedades llegó la hora de dormir y prepararse para levantarnos a las 4 AM y salir rumbo a las fumarolas!

 

La triple frontera… Boliviana

Como les decía mas arriba, a las 4 am estábamos de pie 
Un frío que no se los puedo explicar. No podía moverme. El típico frío que te congela hasta los huesos. Fue lo mas frío que sentí en la vida.

Pero ahí estábamos, saliendo rumbo a los geiseres y las fumarolas.
Según el guía debíamos ir a esa hora porque en el día no había presión y no se veían los geiseres.

No se hasta donde eso es verdad, lo que sé que vi fotos de gente en plena luz del día en ese lugar y no se notaba ningún problema de “presión”.

Además todavía estaba de noche por lo que no pudimos ver prácticamente nada, y a eso sumándole el frío que ni ganas de bajar de la camioneta daba, fue la combinación para no disfrutar de este lugar.
Una lastima, pero por lo que vi en las fotos tampoco me perdí gran cosa.

Así que seguimos rumbo a las aguas termales donde llegamos cerca de las 6 am aun con casi 20 grados bajo cero. Todo dentro de la Reserva Eduardo Avaroa.
No era lo que esperaba, pero estaba en el medio del altiplano, debí habérmelo imaginado.


Las aguas termales son una especie de piscina al lado de una de las tantas lagunas. Un lugar improvisado donde hay un lugar para cambiarse de ropa (te cobran) y otro con mesas para que los excursionistas puedan desayunar.

El agua parecía estar muy buena pero no me metí porque tenia miedo que me hiciera mal. Afuera estábamos en temperatura bajo cero, y dentro del agua a 38 grados. La diferencia era muy grande por lo que no quise correr riesgo de un choque térmico por más que me incentivaban a meterme.

Las aguas termales no son mas que eso, aguas termales, no esperen ningún tipo de infraestructura, pero esa falta de infraestructura le da su encanto, ya que son aguas termales naturales rodeadas de montañas.
Poco a poco la temperatura fue subiendo y nosotros seguíamos viaje al Volcán Lincancabur, junto a las lagunas blanca y verde.

Primero pasamos bordeando la laguna blanca, una lastima que estuviera congelada pero llegamos a ver en una parte el agua corriendo, y si, era tan blanca como la leche. Creo que si no hubiese estado congelada hubiese sido tan asombrosa como la laguna colorada. Enseguida llegamos a la laguna verde que también estaba congelada pero se notaba en el hielo el color verde. Repito lo de la laguna anterior, seguramente si no estuviese congelada hubiese sido fantástico.

Frente a nosotros, al otro lado de la laguna, teníamos el Volcán Lincancabur.
Parte del volcán pertenece a Bolivia, y la otra parte a Chile. Estábamos en el lugar conocido como la Triple frontera. Ya que teníamos frente a nosotros la laguna verde, donde cruzando es Chile, y a nuestro costado, hacia el sur, teníamos la laguna blanca, que cruzando esta Argentina.

Un lugar curioso, con la presencia del imponente Lincancabur.

Aquí tuvimos un pequeño inconveniente con la 4×4, que en el lugar mas remoto se le ocurrió romperse. Estuvimos una media hora hasta que el guía la arreglo y seguimos rumbo al paso fronterizo con Chile, rodeando el volcán Lincancabur.

El paso fronterizo es muy básico. Una caseta y una barrera y ya estas en Chile. Y yo me hice el gusto ja pase caminando por el costado, pise Chile ilegalmente y me volví a Bolivia antes que me deportaran jaja

Ahí nos despedimos de nuestras compañeras argentinas, Judith y Jessica quienes seguían rumbo a San Pedro de Atacama. Y nosotros emprendimos el viaje de regreso a Uyuni. Poco más de 6 horas.

En el camino de regreso, pasamos por otro salar, de mucho menor importancia y muchísimo más chico que el salar de Uyuni. También nos encontramos con otros paisajes ya que volvimos por un camino diferente. Apenas hicimos una parada en otro pueblo que no recuerdo el nombre, almorzamos y seguimos.

Y cerca de las 18:00 llegamos a Uyuni, como me habían prometido en la agencia, ya que antes de irme en la excursión había comprado el pasaje hacia La Paz para este día a las 20:00 hs.

El pasaje me costó 90 bs regateando en la agencia Panamericana y se las recomiendo.
Hay otras que son más caras, 120 o 130 bs y otras mas baratas. Obviamente las mas baratas olvídenlas. No gasten menos de 90 porque se van a encontrar con un servicio malo.

Como es costumbre en Bolivia y Perú donde la puntualidad no existe, salimos tarde, pero salimos al fin.

El ómnibus estaba muy bien, pero otro viaje más con problemas, solo que de esta vez no era culpa del servicio, sino del gobierno.

Increíblemente, no existe desde el sur del país una ruta hacia la capital. El camino es eso, un camino común, como la calle de tierra de un pueblo, lleno de posos.
El ómnibus no paraba de moverse por lo que no podía dormir incluso con el cansancio que tenia, tampoco se veía nada hacia afuera porque no hay iluminación. No me quedo otra que ir escuchando música y mentalizándome que al amanecer estaría en la civilización nuevamente.

Mis mp3 me hicieron compañía, me tape con mi súper manta polar porque hacia muuucho frío  y finalmente llego el momento que no pude mas, no me importo el frío ni el movimiento del ómnibus ni el dolor de cabeza que aun me acompañaba, y me dormí.

Y al abrir los ojos nuevamente, estaba en La Paz… o  como relatan muchos viajeros, en El Caos.

 

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LA MUERTE LENTA Muere lentamente quien no cambia de ideas, ni cambia de discurso, quien evita las propias contradicciones. Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos y las mismas compras en el supermercado. Quien no cambia de marca, no arriesga vestir…
Pisando “la Luna” Sobre las 7 de la mañana llegamos a la terminal de La Paz. Si estaría cansado que a pesar del movimiento del ómnibus por lo mal que están los caminos, no me desperté en ningún momento del viaje. Me bajo, agarro mi mochila y entro a la…

8 Responses to Bitacora 10, Día 5-6, Lagunas de Colores, Bolivia

  1. LAIA agosto 20, 2014 at 09:47 #

    Hola,

    ¿Merece la pena hacer la excursión de 3 días o crees que con la excursión de 1 día que te lleva al salar es suficiente?

    Gracias

    • Andrés Vögler agosto 21, 2014 at 22:58 #

      Hola Laia! A mi me gustó! Las lagunas de colores y el altiplano es maravilloso.
      Sí tienes los días como para hacerlo te lo recomiendo, aunque es un viaje bastante agotador ya que no hay nada de confort.
      Saludos!

  2. Eliana julio 6, 2015 at 03:22 #

    Hola Andrés! excelente la información, muy agradecida por todo. Quería preguntarte si tenes alguna info de en vez de volver a Uyuni seguir hacia San Pedro de Atacama… y de ahi como ir directo a Copacabana. Si hay transportes, como es el camino… o algo sobre eso. Muchas gracias… y sigo leyendo tu viaje 😉

    • Andrés Vögler julio 28, 2015 at 15:23 #

      Hola Eliana!

      Sí, cuando contratas el tour de 3 días tienes la posibilidad de quedarte en San Pedro.

      Pero para ir a Copacabana tienes que hacerlo desde Uyuni. Te vas a La Paz y luego desde ahí a Copacabana.

      El camino es muy bueno, salvo un tramo de dos horas entre Uyuni y La Paz que está sin asfaltar.

      Saludos!

  3. Hernandez Sebastian julio 25, 2016 at 19:49 #

    Hola Andres. Felicitaciones por la pagina web, es excelente. Una consulta, estoy organizando mi viaje por sudamerica en una combi motorhome… este camino es si o si en 4×4 para llegar a la reserva eduardo avaroa? mientras mas lleguemos con la combi mejor, ya que dormimos y comemos ahi. Desde ya muchas gracias.

    • Andrés Vögler julio 26, 2016 at 13:21 #

      Hola Sebastian!

      El camino es todo montaña, y en algunos puntos bastante feo. Arena y agua.

      No creo que con una combi se pueda. Pero también hace años que fui, tal vez ahora mejoró.

      También ten en cuenta que son caminos precarios, de montaña, y no había señalizacion.

      Vayan preparados para eso.

      Saludos

  4. Keito noviembre 1, 2016 at 05:32 #

    Hola!! Estaba pensando viajar a Bolovia en Diciembre en esta época también hace frío en el salar y en la laguna colorada?? En qué época lo visitaste tu?? Gracias!!!

    • Andrés Vögler noviembre 9, 2016 at 19:17 #

      Hola Keito!

      Es frío sí, pero no es de los peores meses.

      Del frío no te vas a escapar.

      Yo fui en abril.

      Saludos!

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