Bitacora 10, Día 3-4, Villazon, Tupiza y Uyuni

Bolivia…llegué!!

Una cosa que había notado, que cuanto más al norte de Argentina iba más se notaba la pobreza y empeoraba la calidad de vida, y al cruzar a Bolivia la cosa era aún peor.

Todo muy informal, poca higiene, la gente comiendo sentada en la calle al rayo de sol, todos serios y no se les veía nada felices, o un tipo de felicidad que no soy capaz de entender.

Me daba mucha lastima ver toda esa gente con ese estilo de vida. Parecen todos resignados, “es lo que me toco y listo”. Y al alejarme de la frontera la cosa se pondría muchísimo peor, al menos en el sur de Bolivia.

Al pasar a Bolivia ajuste mi reloj con el cambio de hora (una hora menos que Argentina), y empecé a caminar por la avenida principal donde podía ver muchos mochileros.

Estuve un rato sentado en la plaza ya que la mochila me pesaba y mis piernas las sentía raras, seguramente por la altura. Después de descansar fui a un cyber para hacer un poco de tiempo ya que era re temprano y además tenía que ver donde era la agencia en la que había contratado el tour a Uyuni. Lleven todo impreso, varias veces tuve que recurrir a un cyber, y cada vez que quería imprimir, algo pasaba con la impresora.

La agencia se llama Imperinca, y a eso de las 9:30 llego hasta el lugar y en la puerta veo a un señor que me dice “¿Andrés?”, no necesite ni presentarme ja Era Alfredo, dueño de la agencia con quien ya había intercambiado algunos mails antes de contratar el tour desde Buenos Aires.
Estuvimos conversando un rato, pague lo que me quedaba, me explico algunas cosas y me comento que andaba una pareja de Uruguay que irían para Uyuni conmigo. Alfredo ya me iba alertando que no iba a encontrar buenos servicios para los turistas y que la puntualidad no existe en Bolivia, así que ya me fui mentalizando.

Deje la mochila en la agencia y cambie 100 dólares a bolivianos en un banco al lado de la agencia, siguiendo los consejos de Alfredo. Me pagaron un poco mejor que en las casas de cambio y me daba mas seguridad. Por la avenida principal de Villazon van a encontrar un montón de casas de cambio, pero nada mejor que cambiar en el propio banco.

Recorrí las calles de Villazón viendo los comercios y estudiando un poco los precios y el tema del regateo. Al final lo único que compre fue un poco de coca y un gorro de esos bolivianos muy abrigado.

Por el gorro pague la mitad de lo que me pidieron al principio y la coca la pague 5 bol cuando a unos amigos les pidieron entre 15 y 40 bol.

Con los precios no tienen criterio ninguno, eso que dicen que te cobran según la cara es tal cual. Cuando preguntaba un precio siempre me lo decían en pesos argentinos, y al preguntar cuanto era en bolivianos me salía mas barato, el cambio era al tanteo. Y como el ejemplo de la coca que oscilaba entre 5 y 40 bol, es igual con la mayoría de las cosas, y mas si te ven una buena cámara de fotos, o te confunden con europeo.

Al principio no quise regatear, solo iba recorriendo preguntando precios, por dos motivos, me daba lastima pelearle los precios a esa gente que se nota que el dinero no le sobra, y que aun sin regateo los precios eran muy bajos. Pero durante el viaje, llegó un momento en que me canse que intentaran venderme las cosas mucho mas caras esperando que uno empiece el regateo, así que empecé a regatear TODO! o casi todo. No se puede regatear todo, hay lugares que no da, como los que tienen precios fijos, como restoranes o precios de tours. Hay hostels que se puede y otros que no. En mi caso me daba cuenta al entrar al lugar o al preguntar el precio, si no te ven muy decidido de comprarles el servicio o producto te hacen una rebaja y ahí a pelearla para que bajen mas, pero si no te dan bola no creo que acepten un regateo.

Hay que ser cauteloso y no ir regateando todo lo que se les cruza.
En fin, el regateo fue una de las cosas que menos me gustaron en Bolivia y Perú.

Había caminado bastante y me empezaba a sentir mal por la altura así que me fui a la agencia que tenía un living para descansar y un baño.

Me dolían las piernas y la cabeza, y mi corazón latía re fuerte.

Descanse un rato y se me paso, y en eso llega la pareja de uruguayos, Ana y Claudio.
Nos presentamos y vimos que teníamos un trayecto similar, y como meta Machu Pichu, pero juntos iríamos solo hasta Uyuni, o eso creíamos.

De la agencia fuimos los tres al mercado local y luego a buscar un lugar para almorzar.
Y que difícil fue, no había ni un lugar lindo hasta que llegamos a un hostel llamado Villazon que tenía restaurante. El lugar y la comida no aparentaban muy bien pero era lo mejor que habíamos conseguido.

Tampoco había opciones, solo había sopa de trigo y el segundo plato milanesa de vaya uno a saber de que (después me entere que era de llama) con arroz… perdón, Quinoa.

Los 3 elegimos el segundo plato directo, la comida no estaba mal en cantidad, pero no era muy rica.

Pagamos 15 bol cada uno, más 15 bol por una Coca Cola de 2l. Y con la coca tuvimos un problema. El sabor era espantoso, pensamos que era la bebida, pero al final nos dimos cuenta que era el hielo. Tengan cuidado con el agua, traten siempre de tomar agua comprada en botellas cerradas.

Lo que si, fue muy buena la atención.

Después de almorzar compre las pastillas para el mal de altura porque de a ratos me dolía la cabeza y no quería terminar mal.

A las 14:45 nos pasaron a buscar los taxis por la agencia para llevarnos a la estación central y tomarnos el tren a Uyuni. Pero antes de eso ya habíamos conocido a nuestras otras dos compañeras de viaje, dos argentinas, Jesica y Judit. Un 10 para Alfredo que nos acompañó hasta el tren y se quedo con nosotros hasta la partida. Contando todo el servicio creo que le doy un 9 a la agencia, y un 10 a Alfredo y Luis.

El tren salió puntual, 15:30 y se suponía que llegaríamos a las 01:00 como mucho. El nombre del bicho de fierro era Wara Wara.

Acá hay un tema con los pasajes de este tren. Se pueden reservar por la pagina web http://www.fca.com.bo/ pero leí varios relatos de personas que llegaron y les dijeron que la reserva no era valida. También había leído que era difícil conseguir pasajes en el día por lo que no quise arriesgar y contrate a la agencia Imperinca. Si bien esta agencia era para el Salar de Uyuni, tenía la ventaja que en el paquete ya incluía el pasaje en tren, desde Villazon a Uyuni. Ellos se encargaban de comprarlos y al llegar a Villazon lo único que tenia que hacer era ir hasta la agencia y tenia el tren asegurado. Los precios de los tour al salar de esta agencia son un poco más caros de lo normal, pero al incluir el pasaje del tren valía la pena pagar esos dólares de mas.

La otra opción era ir en Ómnibus, pero en esa zona de Bolivia no existen rutas, son todos caminos, y peligrosos, y por lo que me dijeron el ómnibus no para de moverse por lo que descansar se hace difícil. Entonces descarte esta opción y me fui directo al tren.

Wara Wara

Subimos al tren en clase ejecutivo donde por suerte me tocaron los dos asientos para mí :). Unos asientos que eran re incómodos y no se reclinaban, por lo que si eso era ejecutivo no me quiero imaginar lo que seria turista.

El viaje empezó tranqui, conmigo colgando de la ventana filmando la salida del tren.
Durante el viaje me fui asombrando con los paisajes y sufriendo con los vídeos clips de Luis Miguel cuando recién empezaba la carrera…

A eso de las 17:00 nos entregan un ticket para ir al vagón comedor a merendar. No estaba en mis planes, pero bienvenido sea. Y allá fuimos a servirnos.
Muy bien la merienda, jugo, café, leche, te de coca, mermelada, manteca y pan.


Jesica (Buenos Aires), Judith (Salta) y Ana (Montevideo), mis compañeras de viaje, solo falta Claudio que se había quedado cuidando las mochilas. 

Poco después de la merienda anocheció y el viaje se volvió un poco aburrido ya que no se veía nada para afuera, los asientos incómodos y en la tv no había nada interesante.

No recuerdo bien a que hora, pero ya era de noche cuando llegamos a Tupiza. Hay algunos tours al salar de Uyuni que empiezan en este pueblo. Primero recorren todo el altiplano y el punto final es el salar. En mi caso lo iba hacer al contrario, o sea, el clásico. Primero salar, luego altiplano y por ultimo regreso a Uyuni.

El pueblo me pareció aun mas pobre que Villazon. Las casas construidas con adobe y barro. Fue aquí donde aprendí a distinguir este tipo de construcción que venia viendo durante el viaje. Un material muy económico y obviamente abundante. Las casas del sur de Bolivia son en su mayoría de este material.

El tren hizo una parada de unos 30 min. Nos dio tiempo para estirar, sacar algunas fotos y listo. Llegue a salir de la terminal de trenes pero estaba de noche y el ambiente no me gusto mucho y me volví para el tren.

Una rápida pasada por Tupiza, que hasta donde se, no hay nada que les pueda recomendar para visitar o hacer.

Volviendo al tren, en cierto momento en la noche, notamos que iba muy lento, muuuy lento. Al principio no le dimos importancia, ya había pasado en otros tramos del viaje. Pero de esta vez ya había pasado demasiado tiempo a tan baja velocidad por lo que tuve la “genial” idea de abrir la ventana y sacar la cabeza a ver que estaba pasando.

Y así como asomo mi cabeza, miro para abajo y lo único que veía era un precipicio que no terminaba mas!!! Y se veía lo vagones de adelante y de atrás al borde del precipicio.
Esta fue la primera vez en el viaje que pude usar la frase (y que la usare mucho en este diario) “no hay palabras para describirlo!”. Y así como no hay palabras tampoco hay fotos ya que era tanta la oscuridad que el pobre flash de mi cámara no podía hacer nada, solo las luces del tren iluminaban el paisaje.

Pero créanme, fue INCREÍBLE  Adrenalina total! Pase casi una hora colgado de la ventana mirando esos precipicios, y era horrible ver como a veces no existía un margen de error entre que terminaba la vía y empezaba el precipicio. Hasta ahora no entiendo como se les ocurre construir un tren en esas condiciones tan extremas, pero bueno, ahí esta.
Si viajan en este tren NO SE DUERMAN! Vale la pena ir colgado de la ventana porque eso es realmente único! Ahora, si tienen vértigo, tomen un somnífero jaja
Mi viaje se paso así, mirando esos precipicios y montañas, y luego cuando el tren empezó acelerar solo pensaba en lo que había visto.

También tuve la suerte de ver una tormenta entre las montañas. Era fantástico como los relámpagos iluminaban las nubes y se veían entre las montañas. Todo eso mientras iba colgado mirando los barrancos, un paisaje tan aterrador como fascinante.
Luego intente dormir, pero los asientos se negaron a dejarme descansar, hasta que caí rendido de sueño y ya no me importo la incomodidad.

Llegamos a Uyuni alrededor de las 3:00 am, dos horas mas tarde de lo planeado, aunque cuando me estuve informando decían que el tren llegaba 23:30. Pero a los horarios bolivianos y peruanos hay que sumarles dos o tres horas más.

En la terminal de Uyuni nos esperaba la encargada de la agencia Relampago. Esta agencia es subcontratada por Imperinca con quien había contratado el tour al salar.
Así que ahora estábamos en manos de Relampago. Nos llevaron hasta el hotel caminando ya que es al lado de la estación. Y aquí ya se hacia sentir el frío.
Nos acomodamos en el Hotel y nos dijeron que nos pasaban a buscar en la mañana ya que a las 10 empezaba nuestro tour.

Desde el Sábado 16 que había salido de Buenos Aires que no veía una cama y una ducha, ya estábamos en el día Martes 19. Llegar al hotel fue entrar al paraíso jaja
Lo primero que hice fue una buena ducha de agua caliente y a la cama.

Un consejo importantísimo. En todos los hostels y hoteles que vayan SIEMPRE pregunten por las duchas. Si tienen agua caliente, si hay horarios, cuanto tiempo dura, etc. Conseguir una buena ducha es como encontrar un oasis en el desierto, por lo menos en un viaje estilo mochilero.

Aquí termina mi viaje extremo en el Wara Wara, una lastima que no pude sacar fotos. Me encantaría volver y hacer ese viaje de día para poder tener todas esas fotos y vídeos.

En el próximo capitulo Palpitando el desierto blanco…

 

Ir al Indice de: Biracora 1018 Capitulos Para Viaje de Mochilero, Por Argentina, Bolivia, Peru y Paraguay

 

 

Rumbo a un sueño Y había llegado la hora, sábado 16 de abril, 22:00 hs, tenía que estar en Retiro para salir rumbo a Tucumán. Mis nervios y ansiedad volvieron, al darme cuenta que empezaba el tan ansiado viaje por el continente, pero sería la última vez que los sentiría, de ahí…
Palpitando el desierto blanco Dormí unas 4 horas y enseguida a juntar las cosas, desayunar, ver un poco el pueblo de Uyuni y listo para salir rumbo al Salar mas grande del mundo.En la salida del hotel me encuentro con Ana y Claudio que habían…

12 Responses to Bitacora 10, Día 3-4, Villazon, Tupiza y Uyuni

  1. Axel noviembre 15, 2013 at 14:52 #

    Tupiza es realmente hermoso. Se puede ir a alguna posada pequeña por muy pocos Bolivianos o a un hotel con pileta de natación incluída. En su momento optamos por esto y nos había salido 14 dólares (a los dos una habitación matrimonial con baño privado). Lo del tema del agua es cierto que hay que extremar las precauciones pero ojo que a nosotros nos vendieron una botella de agua mineral… vencida. Por suerte no tuvimos ningún problema intestinal en toda nuestra estadía en Bolivia (12 días en total) de los cuales le dedicamos dos días enteros a Tupiza para conocer bien esa zona. El tema del regateo la única vez que nos hemos sentido cagados fue con un precio de pasaje en micro entre Uyuni y Potosí (vaya viaje ese!) que nos salió 55 Bolivianos, mientras a una pareja Boliviana le cobró 45. Yo en particular no soy de regatear el precio por la misma sensación que tenías vos, no obstante Roslie si ha regateado y lo ha hecho con éxito en varias oportunidades…fundamentalmente en cosas como ser regalitos, chucherías, gorritos, medias y hasta una campera superabrigada que todavía tengo. Coincido con lo del tema de las duchas y con la importancia del agua caliente, agregaría que hay que tener bien en cuenta que muchas son con conexión de calefón a electricidad con lo cual hay que tener sumo cuidado y por último si!!! ir en los precipicios es lo más eso nosotros lo hicimos con un micro viniendo desde Potosí a Villazón pasando por Santiago de Cotagaita (hasta ese entonces llegaba hasta allí el asfalto, ahora creo que está todo mucho mejor) y por Tupiza.
    Saludos y muy buen post.
    Axel

  2. Bautista Gallo julio 1, 2015 at 19:16 #

    Cuál es el mail para contactarse con Imperinca? La página web está vencida, asi que si me lo dicen estaría muy agradecido. Saludos y gracias

  3. Daro septiembre 27, 2015 at 20:49 #

    Buenas, yo estoy por hacer ese tour, pero del lado contrario, vamos a ir de Potosí a Uyuni, y de ahí a Villazón. Será bueno poder hagarrar el tren de Uyuni a Villazón, caso contrario me toca ir en micro.

  4. david octubre 7, 2015 at 14:18 #

    amigo fantastico tu viaje yo fui a visitar tupiza uyuni adrenalina total hermoso hermoso ahora ire con una camara profecional a grabar esos paisajes bellos saludos desde mexico

  5. Lucre junio 26, 2016 at 15:29 #

    Andres, consulta! Con mi novio estamos planificando ir al salar. La idea es conocerlo y seguir. Hemos visto tours al salar de 4 o 5 dias, pero no disponemos de ese tiempo. Leí en tu itinerario que se puede hacer en menos tiempo. En ese caso, hay que ir en tren de villazon a uyuni? y alli te lleva la otra agencia? Imperinca sigue trabajando? GraciAs!!

    • Andrés Vögler julio 1, 2016 at 19:55 #

      Hola Lucre,

      El salar de uyuni es solo un día. Esos tours largos te incluyen otros lugares aparte del salar.

      Se van en tren desde Villazon. Imperinca sigue trabajando, si quieren le dicen que van de mi parte.

      Saludos!

  6. Patricia Gómez octubre 19, 2016 at 19:32 #

    Guau! Se me antojó mucho este recorrido…pero yo vendré de norte a sur, de hecho, no llegaré ahí. Quizá algún dia. Me encantó tu relato.

    Besos desde la Cd de México.

  7. Pepi noviembre 14, 2016 at 08:14 #

    Te dejan llevar las mochilas grandes al tour?

    • Andrés Vögler noviembre 16, 2016 at 22:43 #

      ¿A cual tour? ¿Al del salar?

      La mochila la puedes dejar en la agencia o en el alojamiento

  8. Gualberto Araújo febrero 3, 2017 at 23:17 #

    Estoy pensando recorrer Bolivia y Peru en auto desde Uruguay. Te consulto sobre manejar desde Villazon a Potosi, pasando por Tupiza. Me han asustado mucho con esa ruta. He manejado de Mendoza a Santiago. Te parece que es mas dificil?

    • Andrés Vögler febrero 8, 2017 at 10:44 #

      Hola Gualberto,

      No conozco la ruta de Mendoza.

      La ruta en Bolivia está en buenas condiciones, pero sí, manejar en la altura bajo las reglas bolivianas, tienes que hacerlo con cuidado.

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